Es durante los años 80 cuando empieza a desvincularse de la discapacidad el concepto de asistencia pasiva substituyéndolo por otros como integración y participación activa en la vida económica y social.

En esta época, Galicia carecía de una coordinación en el movimiento asociativo, especialmente en el ámbito de la discapacidad. Esta necesidad origina el nacimiento de COGAMI en 1990, siguiendo el modelo de otras organizaciones nacionales para potenciar el movimiento asociativo y para dar soluciones al aislamiento en el que vivían la mayoría de las personas con discapacidad, especialmente en el ámbito rural.

Posteriormente, se constituyen las federaciones provinciales como integradoras de las entidades de ámbito comarcal. Se transforma el mapa asociativo, pasando de los tres socios fundadores a las 58 entidades actuales.

Inicia aquí un movimiento asociativo orientado hacia el reconocimiento y la promoción de los derechos de las personas con discapacidad, impulsor del cambio social e interlocutor ante las Administraciones Públicas, además de ser facilitador de la formación y del acceso al mercado laboral para el colectivo de las personas con discapacidad.