Forman parte del programa que realiza COGAMI ConVive Rural, que ofrece viviendas de transición y apoyos personalizados para favorecer la autonomía y prevenir la institucionalización en el medio rural.
Desde mediados de julio, Adrián, Antonio e Indira comparten piso en Lalín. Los tres coinciden en el centro de atención diurna que COGAMI tiene en Medelo y ahora comparten una vivienda de transición, una experiencia que les permite avanzar en su autonomía y adquirir nuevas habilidades para la vida independiente.
La vivienda, adaptada a sus necesidades, cuenta con tres habitaciones, cocina, salón, baño y terraza. Para apoyar el proceso, disponen de dos asistentes personales que les acompañan cuando lo procesisan, favoreciendo la el aprendizaje y la adquisición de habilidades para desenvolverse en el día a día.
"Estoy aprendiendo cosas que antes no sabía, como cocinar y hacer postres", explica Adrián, quien asegura que le gusta compartir tiempo con sus compañeiros. Antonio reconoce que al principio estaba nervioso, pero que ahora ya está acostumbrado a la nueva situación: "Me va a valer para el día de mañana, para ser más independiente y ayudar a mis padres". Para Indira, a experiencia es "muy positiva" porque le permite ser cada día más autónoma y asumir responsabilidades en su día a día.
Los tres forman parte de ConVive Rural, un programa que COGAMI puso en marcha este año para promover el derecho a la vida independiente de las personas con discapacidad que viven en zonas rurales y prevenir su institucionalización.
La iniciativa, impulsada por la entidad de la que COGAMI forma parte, COCEMFE (Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica), se realiza en 52 ayuntamientos de seis comunidades autoónomas, entre ellas Galicia, y apuesta por generar oportunidades para que las personas con discapacidad puedan desarrollar su proyecto de vida en el medio rural, contando con los apoyos que precisen.
Además de viviendas de transición, el programa convina asistencia personal, apoyo a las familias, formación, tecnologías accesibles y acciones de dinamización comunitaria. Antes de incorporarse, cada participante realiza una entrevista individual para conocer su situación, intereses, necesidades y expectativas y determinar los apoyos más apropiados.
ConVive Rural tiene una duración de dos años y estará en vigor hasta diciembre de 2027. Se enmarca en el Programa FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza y está cofinanciado por la Unión Europea y Fundación MAPFRE a través de la convocatoria Ayudas +RURAL 2025.