COGAMI reclama un curso escolar que garantice la educación inclusiva de las niñas y niños con discapacidad

COGAMI reclama un curso escolar que garantice la educación inclusiva de las niñas y niños con discapacidad

Con el arranque de este nuevo curso escolar, desde COGAMI pedimos que sea inclusivo, con una educación que favorezca el desarrollo de la personalidad, de las capacidades y competencias del alumnado con discapacidad y respondiendo a sus necesidades individuales, como así se recoge en el artículo 24 de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

Desde COGAMI exigimos que el sistema educativo gallego asegure las condiciones, actuaciones, medidas, dotación de recursos, apoyos y refuerzos educativos para la educación inclusiva en todas las etapas, incluidas las no obligatorias. Los centros educativos deben también asegurar y promover la accesibilidad universal tanto física, como sensorial, comunicativa y cognitiva. 

A día de hoy, a COGAMI llegan quejas de familias que viven situaciones discriminatorias en el campo educativo y que, para evitar más incomodidades a sus hijos y hijas, optan por el cambio de centro escolar. Desde COGAMI no queremos que se vuelvan a repetir. Es necesario consolidar una educación inclusiva que desarrolle el modelo social cumpliendo los derechos humanos, que combata la exclusión, las malas praxis en el entorno educativo o la ausencia y denegación de los recursos y apoyos que las personas con discapacidad precisan. 

Un sistema educativo inclusivo está liderado por la administración educativa y abarca a todas las estructuras de la enseñanza, garantizando los apoyos individualizados para el alumnado con discapacidad en todas las etapas, desde la educación infantil hasta la primaria, secundaria, la superior y la formación profesional, sin descuidar las actividades extraescolares y sociales. 

Las instituciones educativas son responsables de asignar los recursos necesarios para  desarrollar una educación inclusiva de calidad, implantando medidas efectivas que den respuesta al alumnado con discapacidad; dotando de recursos humanos, materiales y tecnológicos los centros educativos; apoyando; impulsando actuación de toma de conciencia y sensibilización dirigidas a la comunidad educativa; garantizando la participación del alumnado con discapacidad en igualdad de condiciones en las actividades, juegos y tiempo recreativo y formando al profesorado y resto de profesionales del sistema educativo en el enfoque de derechos y educación inclusiva. 

No debemos olvidar que la educación  es un derecho humano, un medio para hacer efectivos otros derechos, que permite salir de la pobreza, obtener recursos para participar plenamente en la comunidad, protegerse de la explotación y lograr sociedades inclusivas. En definitiva, es una herramienta que garantiza la igualdad de oportunidades y no discriminación de las personas con discapacidad.