El mes de junio es el mes dedicado al lipedema, enfermedad reconocida por la OMS desde la fecha de 8 de mayo de 2018 e incluida en el catálogo ICD-11 que clasifica internacionalmente las enfermedades bajo el código EF02.2 “Alteraciones no inflamatorias de la grasa subcutánea”. Esta patología afecta al 16% de la población femenina mundial, pero también a hombres y se calcula que mundialmente 616.000.000 personas viven con esta dolencia completamente desconocida, no rara, pero sí infradiagnosticada e infratratada por Sanidad.
No se conoce el origen del lipedema, es una enfermedad crónica, hoy en día no existe cura y se confunde con la obesidad porque sus síntomas principales son el engrosamento de brazos y piernas y tiene un componente hormonal. El lipedema produce dolores constantes e incapacitantes, estrechamiento de los vasos capilares y daños linfáticos. En los casos avanzados, afecta gravemente a la movilidad impidiendo caminar y valerse por sí mismo.
Debido a la falta de investigación, solo dispone de caros tratamientos conservadores y cirugía en clínicas privadas. Al ser una patología invisibilizada para nuestro sistema de Salud es muy difícil contar con un diagnóstico médico y, por lo tanto, sin un tratamiento conservador, crece el empeoramiento grave.
Desde la Asociación Gallega de Linfedema y Lipedema (AGL) lanzan la campaña No Somos Invisibles: nos veis por la calle, en la playa, con piernas y/o brazos desproporcionados con el resto del cuerpo, cintura estrecha… La gente no sabe qué es lipedema, le llama gordura, obesidad, pereza, falta de fuerza de voluntad o, directamente, señalan, se ríen y se mofan con la expresión `piernas de elefante´.
Desde AGL se quiere hacer especial hincapié en esta enfermedad porque cada vez afecta a más mujeres, por eso traslada las reivindicaciones de muchas mujeres que sufren en silencio la discriminación en el acceso al servicios públicos.
Durante este año, esta entidad incorpora al programa de fisioterapia especializada que desarrolla en diferentes puntos de Galicia la atención del linfedema y lipedema, contando ahora con 70 personas usuarias en el servicio, un tratamiento imprescindible en la mayoría de las ocasiones para las personas que tienen esta dolencia. Este programa se desarrolla con la colaboración de la Fundación ONCE con una aportación de 22.000€ a través del Plan de Prioridades 2020.