El 7 de junio, a las 10:30 horas, desde la Praza Maior de Lugo, tendrá lugar la salida de la tercera edición de la Carrera solidaria por la donación de órganos y tejidos que organiza la asociación ALCER Lugo.
Esta actividad tiene como finalidad concienciar a la población sobre la importancia de ser donante de órganos y tejidos y, sobre todo, sobre la relevancia de informar al entorno más cercano, a la familia, de la decisión tomada de ser donante, para que en el momento del fallecimiento la decisión sea más fácil de tomar. Aunque en España todas las personas son donantes salvo que exista una negativa ante notario, sigue respetándose la decisión de la familia.
La carrera contará con un recorrido de 130 metros para los más pequeños (no competitivo); 1,08 km (3 vueltas completas a la Catedral) para las categorías sub10/sub12; 1,44 km (4 vueltas a la Catedral) para sub14/sub16; 4,7 km (2 vueltas a la Muralla) para la carrera de adultos; y 2,2 km (1 vuelta a la Muralla) para la caminata.
Visibilizar para sensibilizar
Esta prueba tiene también como objetivo concienciar sobre la importancia de cuidar la salud renal mediante conductas preventivas, así como informar sobre factores de riesgo como la hipertensión, la diabetes o la obesidad.
La enfermedad renal afecta al 15,1% de la población española, siendo Galicia una de las comunidades con cifras más altas. A 31 de diciembre de 2025, había 266 pacientes en Galicia en lista de espera para un trasplante de órganos: 203 de riñón, 13 de corazón, 9 de pulmón, 27 de hígado y 14 de páncreas. Una persona donante de órganos puede salvar hasta ocho vidas, mientras que la donación de tejidos puede ayudar a la curación de hasta 75 personas. Las personas que donan córneas pueden devolver la vista a dos personas, y no existe límite de edad para la donación.
Las personas sanas pueden convertirse en donantes vivos. En la donación en vida de riñón, la más frecuente, una persona dona uno de sus riñones sanos a un receptor, ya que una persona con buena función renal puede vivir con un solo riñón de forma normal y activa.
Otra opción es la donación en vida de hígado, en la que se extrae una parte del órgano del donante para trasplantarla al receptor. El hígado del donante se regenera hasta su tamaño normal en pocas semanas. Debido a esta capacidad de regeneración, incluso personas de edad avanzada, de 80 años o más, pueden ser donantes.
La tasa de donación en Galicia es de 52,8 por millón de habitantes, ligeramente superior a la media del resto de España, aunque insuficiente para la demanda existente. En 2025, la tasa de negativas familiares a la donación en Galicia fue del 21%, inferior a la media estatal, pero aún elevada.
Cabe destacar que la enfermedad renal crónica (ERC) implica una pérdida progresiva de calidad de vida para las personas pacientes, al provocar una disminución de su autonomía y capacidad funcional, entre otros efectos.
