Cada año, COGAMI presenta una media superior a las 150 solicitudes de proyectos a diferentes organismos públicos y privados con el objetivo de obtener financiación que permita mantener y ampliar sus servicios. De estas iniciativas, se ejecutan alrededor de 90, tanto propias como en colaboración con las entidades miembro, como ocurre en las convocatorias financiadas a través de los fondos del IRPF.
Ayuntamientos, Xunta de Galicia, Diputaciones, Ministerios, Fundación ONCE, Fundación ”la Caixa”, COCEMFE y Fondos Europeos figuran entre los principales organismos financiadores que hacen posible que estas propuestas se transformen en servicios reales dirigidos a la mejora de la calidad de vida y de la autonomía de las personas con discapacidad.
A través de estos servicios, COGAMI presta atención cada año a más de 15.000 personas en áreas como empleo, formación, accesibilidad, promoción de la autonomía personal, voluntariado, ocio, información, asesoramiento y orientación, asistencia personal, atención temprana, atención a personas mayores, atención diurna y fortalecimiento del movimiento asociativo.
Innovación social con fondos europeos
Una parte significativa de los proyectos se desarrolla mediante la captación de fondos europeos, que permiten impulsar iniciativas innovadoras y transformadoras. Entre ellos destacan RUMBO, Erasmus+ y el recientemente iniciado ConVive Rural.
“Para innovar resulta muy importante estar en Europa. Los fondos europeos permiten avanzar en políticas europeas que tienen un impacto directo en la vida de las personas con discapacidad y, por otra parte, experimentar alternativas más innovadoras para prestar nuestros servicios”, explica Catuxa Pereira, coordinadora del área de Proyectos de COGAMI.
ConVive Rural: vivir en el territorio con apoyo
El proyecto ConVive Rural, iniciado este año, está financiado por el Fondo Social Europeo y la Fundación MAPFRE, y fue solicitado a través de COCEMFE. De ámbito estatal y desarrollado en varias comunidades autónomas, tiene como objetivo garantizar el derecho de las personas con discapacidad a vivir de forma independiente, con seguridad y bienestar en su propio territorio, reforzando el arraigo local y evitando la institucionalización.
Esta iniciativa promueve modelos personalizados de asistencia personal y acompañamiento. Para mediados de año, COGAMI prevé poner en marcha dos viviendas semiasistidas con asistencia personal compartida, dirigidas a personas con discapacidad física y orgánica que residen en entornos rurales.
“Estas viviendas de transición permitirán que la persona que lo necesite, apoyada por profesionales, pueda residir temporalmente en ellas y permanecer en su entorno”, señala Catuxa.
RUMBO y Erasmus+: innovación y buenas prácticas
Entre los proyectos financiados con fondos europeos ya desarrollados destaca RUMBO, llevado a cabo en colaboración con 22 entidades del tercer sector. Esta iniciativa impulsó modelos innovadores de apoyo a la autonomía personal y a la vida independiente, con el objetivo de retrasar o evitar la institucionalización. En su marco se pusieron en marcha viviendas de transición y actuaciones de adaptación y accesibilidad en hogares.
En el ámbito educativo, los proyectos Erasmus+ permitieron avanzar en soluciones compartidas e intercambio de buenas prácticas. ACT-INCLUSIVE promovió la educación inclusiva y el protagonismo del alumnado con discapacidad en la creación de entornos accesibles, mientras que INNO3D-SEN, todavía en ejecución, estuvo orientado a la mejora de las competencias del profesorado y del personal terapéutico en el uso de la impresión 3D aplicada al diseño de ayudas técnicas personalizadas.
“Todos los proyectos que podamos desarrollar y que tengan un buen impacto en la persona, trataremos de impulsarlos”, concluye Catuxa Pereira, resumiendo el criterio que guía la acción de COGAMI: situar siempre a la persona en el centro de las políticas y de los servicios.