COMUNICADO DE COGAMI - 3 DE DECIEMBRE
Con motivo del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, COGAMI alerta de que la vulneración de derechos continúa siendo una realidad diaria para miles de personas en Galicia y en el conjunto del Estado. La falta de accesibilidad, la discriminación en el empleo, las desigualdades en la infancia, la brecha educativa y la insuficiencia de apoyos impiden el ejercicio pleno de la ciudadanía.
Este 3 de diciembre, COGAMI y las más de 50 entidades miembro vuelven a dar visibilidad a todas las personas con discapacidad, hombres, mujeres, niñas y niños, que, junto con sus familias, viven una vida marcada por el incumplimiento de sus derechos. Poder elegir cómo vivir nuestra propia vida de manera activa requiere una sociedad preparada y libre de barreras psicológicas, sociales, mentales y físicas.
En Galicia, según datos de la Xunta, hay 246.942 personas con discapacidad; 127.519 son mujeres y niñas y 10.786 son menores de hasta 15 años.
Las personas con discapacidad, sujetos de derechos
Las personas con discapacidad somos sujetos de derechos y tenemos capacidad jurídica plena en igualdad de condiciones que las demás. Los derechos humanos forman parte de la dignidad de las personas, son universales, indivisibles, interdependientes y están interrelacionados, y están reconocidos por la Convención de la ONU.
Desde COGAMI y las entidades de la discapacidad exigimos la plena adaptación de la normativa a las previsiones de la Convención y que se integre la perspectiva interseccional en todas las políticas públicas.
El certificado de discapacidad es la llave de entrada para poder optar a los recursos públicos. El informe parcial “Evaluación participativa del Nuevo Baremo de la Discapacidad: hacia una inclusión más eficaz” recoge que casi la mitad (48%) de las personas valoradas espera más de un año. En Galicia, la espera en el baremo anterior a 2023 era de 6 a 7 meses y en la actualidad es de entre 7 y 10 meses. Asimismo, es necesario garantizar la equidad en las valoraciones de discapacidad, que hoy dependen del territorio y del equipo evaluador.
La accesibilidad es un derecho para toda la ciudadanía
Una persona que tiene limitada su libertad de comunicación, circulación, socialización, acceso a la vivienda, al transporte público, a la educación, a espacios lúdicos o culturales… es una persona discriminada respecto a otras. Es deber de toda la sociedad apoyar la inclusión y no la discriminación. La falta de accesibilidad es una forma de discriminación social.
Solo el 0,6 % de los edificios en España son accesibles, a pesar de ser una obligación legal.
100.000 personas con movilidad reducida no pueden salir de su casa.
Para garantizar el derecho a una vida independiente es necesaria la creación de un Fondo Estatal para la Accesibilidad Universal, que permita establecer ayudas específicas para las comunidades vecinales que deben afrontar los elevados costes de las adaptaciones, lo que en muchas ocasiones imposibilita la realización de obras para mejorar la accesibilidad.
La educación es clave para la vida independiente
La falta de accesibilidad o de apoyos vulnera el artículo 27 de la Constitución. Por tanto, cuando una niña o un niño no puede asistir a clase porque existen barreras arquitectónicas o porque carece de profesionales de apoyo, se está incumpliendo lo que dicta la propia Constitución.
El 20 % del alumnado con discapacidad sufre segregación educativa.
La tasa de estudiantes con estudios superiores es inferior a la del resto del alumnado, un déficit causado principalmente por la necesidad de desplazarse de la residencia familiar a ciudades que suelen no contar con viviendas adaptadas a sus necesidades; por facultades sin infraestructuras accesibles; por la falta de transporte adaptado; y por recursos económicos insuficientes en las becas, entre otros factores.
Inclusión laboral efectiva
Las personas con discapacidad encuentran dificultades en el acceso al mercado laboral y cuentan con una tasa de paro mucho mayor.
En Galicia: 15,4 % frente al 9,6 %.
En España: 19,7 % frente al 12 %.
Es necesario que la Administración incentive la incorporación de las personas con discapacidad al mercado laboral.
Es imprescindible cumplir y reforzar la reserva del 2 % en empresas de más de 50 personas trabajadoras y ejecutar las medidas necesarias para garantizar el cumplimiento de la ley. También es fundamental apostar por las iniciativas de economía social para crear oportunidades laborales dentro del propio colectivo, por lo que debe existir un compromiso firme de la Administración para asegurar su continuidad.
Infancia y juventud, el grupo más invisible
Las etapas de la infancia y la juventud son las más discriminadas dentro del colectivo de personas con discapacidad, debido a la escasez tanto de apoyos para la autonomía personal como de recursos para la escolarización.
En Galicia hay 10.786 menores con discapacidad, de entre 0 y 15 años, según datos de la Xunta de Galicia.
En el conjunto del Estado no existen datos estadísticos globales, lo que contribuye a su invisibilidad.
Es necesario que las familias tengan acceso a información, sensibilización y, sobre todo, a servicios especializados desde la edad temprana para garantizar el desarrollo integral de las niñas y niños con discapacidad.
Mujer y discapacidad: múltiple discriminación
Las mujeres con discapacidad representan el 51,63 % de la población con discapacidad en Galicia.
Pese a ser mayoría, viven una discriminación interseccional. Es indispensable que todas las medidas y acciones dirigidas a erradicar cualquier forma de violencia tengan en cuenta a las mujeres y niñas con discapacidad, así como la supervisión de su cumplimiento.
No existen datos reales sobre violencia machista contra mujeres con discapacidad: no se registra en los partes policiales.
Es esencial el empoderamiento, el acceso a recursos, la participación y la autonomía desde la infancia.
Ocio y deporte como derecho básico
En el ámbito del ocio encontramos múltiples barreras: falta de oferta adaptada y ausencia de perspectiva inclusiva, impedimentos que se agravan en los entornos rurales.
Los parques infantiles y las actividades deben ser inclusivos para favorecer la convivencia y prevenir futuros estigmas y estereotipos.
El ocio es transformación social, no un extra.
Movimiento asociativo, motor de cambio social
Las entidades deben ser reconocidas como agentes de transformación social, pasando de un modelo asistencialista a un modelo basado en derechos.
Es importante que el movimiento asociativo sea fuerte, unificado y reivindicativo, y eso se consigue con recursos.
Es urgente reforzar el Fondo Social Europeo (FSE+) con asignaciones específicas para financiar la desinstitucionalización, la vida independiente, la asistencia personal y el empleo inclusivo.
Espacio sociosanitario único
El sistema público de salud debe ser accesible y contar con protocolos específicos para determinadas patologías.
Reivindicamos un espacio sociosanitario que integre los sistemas social y sanitario en un único sistema.
Es necesario abordar los servicios sociales como un derecho de la ciudadanía, un derecho universal, vinculante y exigible. En este contexto, es necesaria la promulgación de una Ley de Garantía de Derechos y Servicios Sociales que asegure unos parámetros iguales de atención para todas las personas que necesiten apoyos para su inclusión social.
Las organizaciones de la discapacidad conforman una importante red de apoyos y acompañamiento que da respuesta a las necesidades de las personas con discapacidad, y sin las cuales sus proyectos de vida y su participación social no serían posibles. Por ello, reivindicamos una revisión del modelo de financiación y apoyo a las entidades que garantice la sostenibilidad de los recursos destinados a las personas con discapacidad y sus familias.
Por lo tanto, desde COGAMI y su movimiento asociativo reclamamos que se garanticen mecanismos sólidos y eficaces de vigilancia de los derechos, para que no sigan produciéndose discriminaciones por razón de discapacidad.
Acompañamos estas demandas con la campaña que lanzamos este año en COGAMI por nuestro 35 Aniversario, donde ponemos en valor a las personas, son ellas las que deciden dirigir las riendas de sus vidas. Llegan a COGAMI, trasladan sus necesidades y desde nuestra Organización, intentamos cubrirlas ofreciéndoles los servizos que demandan. Puedes ver tambén el vídeo aquí https://www.youtube.com/watch?v=GKzoC-siT0o