COGAMI denuncia las palabras de García-Gallardo quien, refiriéndose a la procuradora socialista Noelia Frutos, usuaria de sila de ruedas, le dijo “no voy a tratar con ninguna condescendencia sus faltas de respeto y le voy a responder como si fuera una persona como todas las demás".
“Esta respuesta demuestra el profundo desconocimiento de un representante público sobre la discapacidad y el largo camino que queda por recorrer en términos de inclusión y trato adecuado hacia las personas con discapacidad”, afirma el presidente de COGAMI, Anxo Queiruga, quien hace hincapié en que “rechazamos la condescendencia y consideramos que es intolerable a falta de respeto, el trato vejatorio y la discriminación de un representante público hacia nuestro grupo social”.
“Por ello, reclamamos un trato en igualdad de condiciones, sobre todo viniendo de personas que tienen un cargo público de responsabilidad como es la vicepresidencia de una comunidad autónoma de quien se espera tener la suficiente formación y educación como para que estas situaciones, de ninguna manera, vuelvan a producirse”, reivindica Queiruga, al tiempo que exige “una rectificación y medidas adecuadas para que este ataque contra la dignidad no vuelva a ocurrir en ningún sector de la sociedad, pero especialmente en los representantes políticos”.
Asimismo, Queiruga argumenta que “un trato adecuado y una conducta inclusiva implican una relación entre iguales, dejando en segundo plano las circunstancias personales relacionadas con la discapacidad y, sobre todo, no poner en duda el valor de nuestra vida ni la dignidad como personas, como parte de la ciudadanía y con los mismos derechos y libertades”.
La pregunta de la procuradora tenía su origen en unas afirmaciones de García-Gallardo hace unas semanas, cuando argumentó que las mujeres no necesitan que se las trate "como discapacitadas" aplicando cuotas en el ámbito laboral, por lo que ahora la representante socialista le ha preguntado por "cómo cree que hay que tratar a las mujeres con discapacidad".
A esta pregunta, el vicepresidente de la Junta ha respondido “igual de bien que a los hombres con discapacidad”, mostrando un profundo desconocimiento sobre la realidad y especificidades de las mujeres con discapacidad y la situación de mayor vulneración de derechos a la que se enfrentan a diario.
“Las medidas de discriminación positiva, todavía necesarias en una sociedad donde las barreras impiden la participación de nuestro colectivo en igualdad de condiciones, siguen siendo imprescindibles para favorecer la equidad”, señala el presidente de COGAMI, que incide en que “y si son necesarias para las personas con discapacidad, aún lo son más cuando son dirigidas a mujeres y niñas con discapacidad, por todos los factores de discriminación interseccional a los que se enfrentan, tanto en cuestiones relacionadas con violencia, como de acceso al empleo, educación, sanidad, servicios sociales, ayudas y prestaciones públicas, vivienda y autonomía personal”.