El presidente de COGAMI, Anxo Queiruga, y el presidente de la entidad miembro AMIZADE, Paulo Fontán, participaron en el seminario de inclusión social realizado por la Facultad Ágora, iniciativa formativa de la Diputación de Pontevedra para representantes de la política y técnicas de los ayuntamientos de la provincia.
Tras un breve repaso por la historia de COGAMI desde sus inicios, Anxo Queiruga explicó que ya son treinta años de recorrido de la organización, impulsando un cambio social para que las personas con discapacidad estén en el centro de los diseños urbanos y se tengan en cuenta.
"La accesibilidad no va en contra de nadie, debería estar interiorizada por todo el mundo. Antes parecía que lo que se hacía en las ciudades no era en beneficio de la comunidad, que solo era para nosotros, para unos pocos", explicó Queiruga quien continuó diciendo que "cualquier persona puede de manera temporal tener un problema de movilidad, operarse de una cadera o caer y romper una pierna, y verse afectada por los problemas que generan los diseños no accesibles". Continuó con su intervención que se avanzó en estos treinta años pero que hoy en día “hay gente que no puede salir de sus casas de manera permanente”.
Durante su intervención, Paulo Fontán se centró en las cuestiones técnicas, prácticas y de normativa cuando habló sobre la accesibilidad. En palabras de Paulo, el mejor diseño para dar respuesta a las necesidades de las personas vulnerables "es aquel que no se ve y que permite que todas las personas se desarrollen en el espacio público sin contratiempo”. Insistió en que las normas urbanísticas "existen por algo" y destacó que las soluciones técnicas deben cumplir "unos mínimos".
Paulo finalizó su intervención instando tanto al personal técnico como la profesionales de arquitectura e ingeniería y de las administraciones locales a que se asesoren con las personas que viven de primera mano como es moverse en silla de ruedas o con otras discapacidades en el espacio público.