La Asociación Gallega de Linfedema dedica octubre a sensibilizar sobre esta enfermedad que afecta a muchas mujeres tras un cáncer de mama

La Asociación Gallega de  Linfedema dedica octubre a sensibilizar sobre esta enfermedad que afecta a muchas mujeres tras un cáncer de mama

Con motivo de la conmemoración del 19 de octubre como el Día Internacional del Cáncer de Mama, desde la Asociación Gallega de linfedema, lipedema, insuficiencia venosa crónica y otras patologías vasculares periféricas (AGL) se está llevando a cabo un trabajo de sensibilización en redes sociales Facebook e Instragram con el fin de dar a conocer esta enfermedad.

Esta es mi historia, así es como se denominan los testimonios de mujeres que, tras haber superado un cáncer de mama, les diagnosticaron un linfedema, patología que se produce por una obstrucción del sistema linfático del brazo afectado, provocándoles que la linfa quede retenida y comience a acumularse un exceso de líquido con un aumento del volumen del brazo.

El  linfedema es una de las secuelas más subestimadas e invalidantes del cáncer de mama, sin embargo, al tratarse de una complicación no letal en la mayoría de los casos, recibe poca atención y se investiga menos que otras complicaciones del tratamiento del cáncer mamario.

El incidente varía dependiendo del tipo de tratamiento recibido, existiendo mayor riesgo cuando se realiza mastectomía total, disección axilar, radioterapia, y en pacientes con ganglios positivos para cáncer.

El  linfedema es ya un problema de salud a nivel global, estimando que en España, de las 25.000 personas afectadas de cáncer de mama tratadas cada año, más de 6.000 llegarán a padecer  linfedema. En cuanto a la prevalencia, aproximadamente 150.000 personas padecen linfedema secundario causado por la obstrucción o destrucción del sistema linfático.

El incidente del  linfedema asociado al cáncer de mama, varía entre 3%-65% dependiendo del tipo de tratamiento y el tiempo de seguimiento. En el 75% de los casos se presenta dentro del primer año y en el 90% dentro de los 3 años posteriores.

El  linfedema del miembro superior es un problema trascendental para las mujeres, por el importante deterioro funcional y psicológico. La terapia con dispositivos de compresión elástica y el drenaje  linfática manual son, a día de hoy, las terapias más eficaces para el  linfedema; estas terapias deben ser asumidas por las pacientes, suponiéndoles un esfuerzo económico adicional que no puede ser cubierto siempre.

Desde AGL, con la colaboración de Fundación ONCE, Diputación de A Coruña, Diputación de Pontevedra y la Xunta de Galicia (a través del IRPF), se llevan 5 años contribuyendo a mejorar la calidad de vida de las personas que tienen  linfedema, a través del Programa de Fisioterapia especializado en Linfedema, donde 13 profesionales con acreditación realizan este tipo de terapias a cerca de 90 personas de diferentes puntos de Galicia.

Para  AGL es indispensable invertir más en la investigación del linfedema y poder ofrecer más recursos públicos en esta área, con el objetivo de reconocer esta enfermedad como se merece y en beneficio siempre de la mejora de la calidad de vida de las personas que la tienen.